Un gran seminario, una reflexión de mi práctica y desarrollo.
Por Fernando Román

En el mes de septiembre del recién pasado año 2006 recibí un correo de Emily Sensei, la presidente fundadora y actual vice-presidente de AHAN, (Aikido Humanitarian Active Network), invitándome a asistir al seminario que se realizaría en Reno Nevada con Juku Cho Shin shin Aiki Shuren Kai, Hitohiro Saito Sensei, del 27 al 29 de Octubre del 2006, evento organizado por Salvatore Sensei de Aikido de Reno, Homma Kancho de Nippon Kan mandaba decir que deseaba que yo fuera a este seminario en representación de AHAN México y que estaría viajando con Michael Barrera, uno de sus instructores quien iría en representación de AHAN Internacional y con quien había coincidido años atrás en varios seminarios en Nippon Kan .

Después de observar la importancia que tenía esta participación y del compromiso adquirido con Homma Kancho 3 años atrás, le escribí a Emily Sensei agradeciendo la invitación y diciéndole que aceptaba con gusto, que haría lo necesario para estar en el seminario y representar dignamente a AHAN México. Entonces me aseguré de que todo estaría bien en mi ausencia en México Aikido con el apoyo de nuestros asistentes e instructores y principalmente de la sensei Rocío Agüero y me preparé para participar y poner toda mi atención en este seminario.

Quiero decir que en este año 2006 aún cuando en nuestro dojo hemos tenido mucha actividad, también hemos pasado por una difícil situación económica, así que participar en éste o cualquier otro seminario ya fuera en nuestro País o en el extranjero, era casi impensable. Yo ya había visto por Internet el promocional para este seminario y recordaba el pasado seminario en abril del 2005 en México, también con Hitohiro Saito Sensei. La verdad fue que en esa ocasión como México Aikido era el dojo anfitrión, no habíamos podido disfrutar mucho del seminario, toda nuestra energía se concentró en la organización del mismo y tuvimos una gran tensión porque todo saliera bien y mucho trabajo. Así que sin saber que yo estaría ahí, al ver el promocional pensaba que sería estupendo tomar este seminario y tener de nuevo la oportunidad de practicar y recibir la enseñanza de Hitohiro Saito Sensei.

Homma Kancho me invitaba a participar informándome también que todos los gastos correrían por cuenta de AHAN; derechos de seminario, transportes aéreos y terrestres, alimentos y hospedaje, era sin duda una gran oportunidad de practicar, convivir, compartir, hacer nuevos amigos y saludar a ya conocidos, en un marco que seguramente sería un gran acontecimiento, y todo sin afectar mi economía o la de México Aikido.

El jueves 26 por la mañana salí de casa despidiéndome de mis dos pequeños hijos y mi esposa, debía viajar primero a Denver y pasar una noche en el ya muy querido Nippon Kan. Los uchi deshi en turno habían arreglado mi cuarto, como siempre con todo lo necesario. Ahí me reuniría con Michael para viajar al día siguiente a Reno Nevada.

Al viajar en esta ocasión por escala y por un retraso del primer vuelo, perdí en Dallas el segundo vuelo a Denver y tuve que salir 4 horas después, entonces desde el aeropuerto de Forthwood envié un correo a Emily Sensei. Ella simplemente dijo a Michael y a Rosa quienes me esperaban, que yo tardaría un poco más. Como buen aikidoista había que ver el lado bueno a las cosas y esto fue que por no haber más lugares, viaje por primera vez en un asiento de primera clase, bueno, aunque sea por dos horas me sentí como todo un ejecutivo.

Llegando a Denver me llevé la grata sorpresa de que Michael ya hablaba mucho mejor español, esto facilitaría mucho las cosas para mí. Después de los saludos me condujeron de inmediato a Nippon Kan, sin embargo ese día no tuve oportunidad de ver ni a Emily Sensei ni a Homma Kancho, ya que Emily Sensei tenía mucho trabajo y Homma Sensei había partido esa misma tarde en una más de sus aventuras por el mundo, en esta ocasión a Turquía, llevando los tambores Kyougaku Taiko.

Una alegría anexa me esperaba en este viaje, vería a mi hermano Héctor, quien llevaba casi 8 meses en Denver, claro, con algunas oportunidades de regreso a México a ver a su familia. Héctor estuvo en Nippon Kan primero como uchi deshi.

Estoy seguro que mi hermano ha logrado ahí mucho más que en 10 años de práctica de aikido. Obtuvo su Sho Dan, se graduó como uchi deshi y ahora estaba en un programa de conocimiento y educación en el Centro Cultural de Nippon Kan aprendiendo de todo, incluyendo la comida campirana japonesa, una de las especialidades del Domo, restaurante de Homma Sensei con comida verdaderamente exquisita. Esa noche cenamos juntos en el Domo, Michael, Rosa, Héctor y yo y tuvimos una plática muy amena.
En el Domo de Homma Kancho
En el domo junto con mi hermano, Rosa y Michael.

Al siguiente día por la mañana partimos a Reno y supe que igual que yo Michael estaba visitando este estado de USA por vez primera, así que estábamos en condiciones similares, es decir, ninguno sabía con precisión lo que nos esperaba. Al llegar alquilamos un auto y con las indicaciones escritas de Emily Sensei, llegamos fácilmente al Hotel donde nos hospedaríamos.

Reno es una ciudad que hace honor a su lema, "La más grande pequeña ciudad del Mundo". Desde el momento de nuestra llegada al ver el lugar donde nos hospedaríamos supe que era un hotel de lujo, el Silver Legacy Resort Casino, en pleno centro de Reno.

Este hotel junto con otros dos, El Dorado y El Circus, se unen en forma interior mediante pasillos y galerías que ofrecen al visitante una enorme variedad de posibilidades de distracción, juegos, restaurantes, bares y mucha diversión. Dentro de estos pasillos de alguna manera logran simular la noche, con un cielo estrellado y con rayos imponentes. Uno puede estar dentro de estos lugares a las 10 de la mañana y la sensación es como si fueran las 10 u 11 de la noche.

hotel2 Fer en Reno hotel
El Hotel Silver Legacy Resort Casino y el portal de RENO

Teníamos esa tarde para conocer un poco de Reno, pero lo que tanto a Michael como a mi nos preocupaba, era no llegar tarde el primer día del seminario, así que mejor decidimos dedicar el tiempo a buscar el lugar donde sería el evento. Nos tardamos un poco pero después de cierto tiempo al fin lo encontramos, entre bromas le dije a Michael que no se preocupara, que todas esas vueltas para encontrar el lugar eran para mi parte del viaje y le agradecí por el Reno-Tour.

silla del Silver Hotel
Esta silla del Hotel pareciera una silla normal
Michel en su pequeña silla
Michael de casi 1.90 m de estatura en la misma silla

Bueno ahora a comer algo rápido, asearnos y a regresar a registrarnos al seminario.

El seminario comenzó como debía, a tiempo y según mis cálculos con más de 300 personas de muchas partes de USA y algunos otros países. Salvatore Sensei quien organizaba el evento, iba de aquí para allá, buscando gente, arreglando cosas, trayendo y llevando objetos y atendiendo a cuantos se le acercaban para preguntarle sobre cualquier cosa. No pude más que pensar en la importancia que tienen estas personas en todas partes del mundo para lograr este tipo de seminarios, el gran esfuerzo que realizan para que estos maestros puedan concentrarse en la enseñanza y se aproveche al máximo el tiempo-seminario con los participantes y todos los asistentes.

No se si Salvatore Sensei llegue a leer o no este pequeño artículo, pero como sea quiero darle las gracias por tanto trabajo y decirle que realmente valoro toda su entrega y el tiempo dedicado antes, durante y después del seminario. Él de hecho se dio tiempo para atenderme y darme personalmente la bienvenida, incluso para hacer que viera en privado a Hitohiro Saito Sensei, muchas gracias de verdad.

Antes de comenzar la primera práctica, como todos, Michael y yo nos preparábamos, hacíamos estiramientos, masajeábamos algunas partes del cuerpo y calentábamos en general. Fue muy divertido que antes de comenzar esta clase Michael me dijera "bueno, vamos a extrañarnos", yo me le quede viendo tratando de entender lo que estaba diciendo y al ver sus movimientos supe que lo que quería decir era, vamos a estirarnos. Reímos mucho por este singular malentendido y sirvió para relajarnos y comenzar el seminario con una alegre energía.



Reno seminar 2006
Tomando algunas fotos grupales por Dojo.

Después de una ceremonia muy tradicional que yo considero la forma o estilo del aikido de Iwama, comenzamos con el también tradicional Tai no henko. Y a partir de aquí se desarrolló durante los tres días, un seminario con prácticas a manos libres, práctica con bokken y jo en forma individual y en pareja, prácticas de bokken contra bokken, de jo contra jo y en fin, una gran variedad de formas que ayudaban a todos a mejorar la técnica y hacían de la práctica y del seminario en general, una gran experiencia.

En los intermedios de cada clase, apenas teníamos tiempo para comer, descansar un poco, ducharnos y regresar. El seminario estuvo muy bien organizado y todos en Aikido de Reno se esmeraban porque los asistentes pudiéramos disfrutar al máximo.

Con Mr. Stanley Pranin y su hijo

Mr. Stanley Pranin y a sus costados su hijo Jhonny y yo
A este evento de aikido como a muchos otros en todo el mundo, no podía faltar la invaluable presencia de Mr. Stanley Pranin, editor en jefe de Aikido Journal. A mi entender la más importante publicación electrónica referente al camino de O´Sensei y budos relacionados, y con más razón tratándose de un evento que tenía que ver con la familia de Saito Morihiro Sensei. Yo no había visto a Mr. Pranin desde el 2003 que nos hizo el favor de estar en México para uno de nuestros seminarios, fue para mi una nueva oportunidad de estrechar su mano y platicar en español un poco con él, pues además de otros idiomas domina esta lengua muy bien. También pude conocer a su hijo, por cierto igual de alto que él. Muchas gracias Mr. Stanley Pranin.

Ya en el seminario en las diferentes prácticas tuve varias oportunidades de que Hitohiro Saito Sensei me llamara como uke y me diera detalles importantes de su técnica. Así también fue en lo referente a Kumi Tachi, donde me corregía las posturas de hanmi e hito emi. Por mi parte hice lo mejor posible por aprender y asimilar al máximo sus enseñanzas. Por las noches antes de dormir, reflexionaba sobre mi situación como practicante de aikido y sobre mi vida en general. Sin que se tome como presunción, pienso que en el tiempo que he practicado el camino de O´Sensei, he sido bastande afortunado de tomar ukemi para varios maestros de diferentes estilos de aikido con gran variedad de formas y técnicas distintas, y todas estas experiencias me han marcado profundamente, se que han nutrido mi propio aikido y a la vez me han vuelto una persona mucho más flexible y comprensiva.


Hitohiro Sensei con su hijo y  Salvatore Sensei
Hitohiro Sensei y a sus costados Salvatore sensei y su hijo.
Hitohiro Sensei and AHAN
Con Hitohiro Sensei el grupo representante de AHAN

Como es costumbre en muchos seminarios de aikido, al final se ofreció una cena a todos los asistentes. Aquí pude constatar de nuevo lo que había vislumbrado un poco en México sobre Salvatore Sensei, la gran energía que desborda y el ánimo que imprime en todo momento. Realmente con todo respeto, pienso que él fácilmente hubiese podido ser un comediante un locutor o tal vez un conductor de programas televisivos, es una persona muy alegre y activa.

Algo que me pareció excelente en esta cena, fue que un poco después de comenzar, cada uno de los asistentes representantes de algún dojo, grupo o País, se fueron presentando. Esto sirvió a todos para conocernos mejor e iniciar este convivio en mayor confianza. Como era de esperarse, tocó mi turno de hablar y con la ayuda de Julio Escalante como traductor, un practicante de aikido de NY que conocí en este seminario y ahora un gran amigo, pude dirigirme a todos los presentes.

Yo simplemente les agradecí y les conté un poco de cómo es que estaba ahí. Les dije que años atrás yo pensaba que algún día conocería a Morihiro Saito Sensei, que era para mi un sueño, que mucha de la práctica inicial en mi aikido la había inspirado además de O´Sensei varios otros maestros y que él, era sin duda un maestro que había influido fuertemente en mi decisión de dedicarme de lleno al aikido. Les conté como fue que el año 2002 por fin había podido hacer los arreglos para viajar y tomar un seminario con este gran maestro y cómo a poco tiempo de ese seminario, fue que se anunció su fallecimiento y obviamente la cancelación del evento.

Fernando y Julio
Con mi nuevo amigo Julio Escalante

Les dije que yo lo había sentido mucho, que seguramente no tanto como a muchos y muchos practicantes de aikido que él llegó a enseñar en todo el mundo, pero que realmente sin siquiera haberle conocido, a mi también me había dolido. Les conté como entonces a principios del año 2003 fue que decidí inscribirme en el primer seminario en EUA. en honor a la memoria de Morihiro Saito Sensei, donde estaría impartiendo su enseñanza su propio hijo Hitohiro Saito Sensei. Era para mi más que un seminario, una oportunidad de participar en un tributo a este maestro y de conectarme con él de alguna manera. Así fue como conocí a Homma Kancho de Nippon Kan, quien estaba organizando este evento en Denver Colorado y con quien comencé una gran amistad y ahora de nuevo gracias a él estaba ahí, en uno más de los seminarios ligados a este maestro. Para terminar agradecí directamente a Hitohiro Saito por esta nueva oportunidad.

Después de que hablé Hitohiro Saito Sensei hizo algo que me emocionó mucho y que siento que a todos nos conectó por un momento con su padre. Después de ver hacía arriba y agradecer a Homma Kancho cómo el dijo, donde quiera que estuviera por haber hecho que yo estuviera ahí, se puso de pié, y enseguida sirvió un vaso del licor que en ese momento se degustaba, indicó que abrieran una de las puertas del salón donde todos estábamos y haciendo una reverencia al juntar sus manos, invitó en voz alta al espíritu de su padre a entrar y compartir con nosotros. Al sentir la importancia de esta acción todos guardamos silencio por unos momentos. Hitohiro Sensei agradeció por este gesto de respeto y dijo que ahora todo estaba bien y en su lugar, que cerraran la puerta y que podíamos seguir con la fiesta.

Hitohiro Sensei con Fernando Sensei

Hitohiro Sensei y yo durante la fiesta
Reno fiesta de aikido
Un gran concurso de baile

La fiesta fue muy alegre, hubo una gran variedad de platillos que parecían haber sido traídos por los propios alumnos. Los miembros de Reno Aikido y Salvatore Sensei habían preparado varios juegos con premios y Mr. Stanley Pranin ayudó mediante preguntas de historia de aikido, a seleccionar a aquellos que iban ganando. También fue muy divertido un concurso de baile de alumnos de diferentes dojo.

un brindis por la amistad
Un brindis por el seminario y la amistad
De derecha a izquierda, Michael, yo, Tony y Julio.
Jugando en Reno
Probando suerte con un Dólar
En la noche-día
Afuera es de mañana y dentro comienza la noche.

Tony y Julio

¡Si caben, nosotros les llevamos al aeropuerto!

En fin, después de un gran seminario el 30 de octubre salimos de regreso a Denver y me quedé de nuevo en Nippon Kan para salir al día siguiente a México. Esa última noche en Denver, Emily Sensei nos invitó a mi hermano Héctor, Michael y a mí, una buena cena en un restaurante coreano. Aquí tuvimos la oportunidad de platicar durante una hora de nuestras experiencias e impresiones del Seminario y Emily Sensei se vio satisfecha, al final nos despedimos con un gran abrazo y esperando vernos pronto de nuevo.

Yo estoy mas que agradecido por haber vivido una vez más la experiencia de otro gran seminario con un excelente maestro y sin restar importancia a este evento, quiero decir que a la vez tuve la oportunidad de reflexionar sobre estos seminarios de aikido.

Estuve pensando en todos aquellos practicantes de aikido en el mundo que principalmente por razones económicas no han llegado a tener este tipo de oportunidades. Este seminario fue realmente bueno, sin embargo en varias ocasiones me llegué a sentir incomodo con tanto lujo. Creo que sobre todo ahora lo siento así, por haber tenido por otro lado la oportunidad de viajar también a otros países y ver cómo se llevan a cabo los seminarios y los esfuerzos que hacen muchas personas del para mi, mal llamado tercer mundo.

Como dije desde el principio, yo no hubiera podido por mis propios medios participar en este evento y pienso que una manera de agradecer y retribuir esta oportunidad que se me brindó como las demás que he tenido, es además de aprovechar al máximo y seguir aprendiendo, comprometerme aún más con el legado del fundador del aikido y ayudar en el desarrollo y difusión de su camino. ¿Cómo?, haciendo posible que sus enseñanzas lleguen a mas y más gente y si en algún momento estos maestros ya sea por una razón o por otra, no pueden ir a impartir seminarios en lugares dónde no se tienen tantos recursos, entonces yo mismo puedo participar y transmitir lo mucho o poco que he aprendido. Pensé en el próximo seminario que yo mismo daría tan solo un mes después en Costa Rica y sentí que la familia del fundador era muy grande. El camino es largo aún, dar y recibir nos mantiene vivos y se que mi vida se seguirá conduciendo por propia convicción de esta manera.

Emily Sensei
Emily Sensei durante en la cena en Denver luce sus nuevos aretes que Rocío Sensei le envío.
Homma Sensei y Fernando Sensei
Con Homma Kancho durante un descanso
en un Seminario en Nicaragua

Gracias de nuevo Homma Kancho por brindarme esta experiencia, a Emily Sensei por su apoyo y todos los arreglos, a Michel por sus atenciones y su gran ayuda, a Rosa por su alegría, a John, el uchi dechi en turno en Nippon Kan por su gran trabajo, al DOMO por alimentarme en este viaje, a Nippon kan por darme techo y cobijo de nuevo y al Staff de AHAN por la gran labor que siempre realizan, y por supuesto a mi propia esposa y compañera de vida Rocío por quedarse una vez más con nuestros hijos y a cargo de México Aikido.

Cuando regresé de este seminario comí con mi familia, fui a dar mi clase de aikido y agradecí también a mis alumnos, entonces me sentí una vez más en casa y me di cuenta que le debo mucho a la vida,...gracias Dios.