Viaje de exploración, educación y conocimiento de la cultura japonesa y gran seminario de aikido en Japón.
(18 al 27 de septiembre de 2008)

Por Fernando Román
Traducción de Rodrigo Contreras y Fernando Gutierrez

A principios del año 2008 platiqué con mi esposa la sensei Rocío Agüero y le propuse ver la posibilidad de que hiciera un viaje a Japón en este mismo año. Ella tiene más de 24 años practicando el arte del aikido y yo pienso que toda persona que no haya ido a Japón y se dedique a la difusión y enseñanza del camino del aiki en cualquier parte del mundo, debería considerar en algún momento de su vida viajar y conocer el país de donde surgió el  arte al que se dedica, para de esta manera  ampliar su visión y mejorar a la vez  la oportunidad de dirigir a toda la gente que en él confía.

Un poco incrédula pero con gran ilusión, me dijo que  en ese momento no había mejor sueño a cumplir para ella. Entonces con esta idea en mente empezamos a investigar sobre las diferentes opciones que teníamos, el tiempo, los costos, las fechas, etc. Pasado un mes concluimos que la mejor opción era solicitar apoyo a Homma Kancho de AHAN INTERNACIONAL.  En el 2005 yo había tenido la oportunidad de viajar a Japón con él con una idea similar y había sido una fuerte y gran experiencia. Sobre todo considerando que no sería un viaje de muchos días, era la mejor opción para conocer  lo más posible de este País y  cumplir así con nuestro objetivo.

Fue de esta manera como en una de mis vistas al dojo y oficinas centrales de AHAN en Denver Colorado a mediados del 2008, platiqué con Homma Kancho y le manifesté  nuestra intención. Él me dijo que era una gran idea, que serviría como reconocimiento por toda la labor que sabía había hecho la sensei Rocío en todos estos años para el desarrollo y difusión del aikido en México y que gustoso aceptaba ayudarnos, que él estaría viendo la mejor forma de llevar a cabo este proyecto.

Después de cierto tiempo pensamos que también pudieran aprovechar  la oportunidad nuestros alumnos y así abrimos la invitación a todos los grupos de AHAN México Aikido. Esto fue muy bueno, ya que Homma Kancho después de algunos meses me informó que se acercaba un gran seminario en Tokyo para el mes de septiembre en honor a Kobayashi Shihan con el fin de festejar su 40 aniversario. Si queríamos además de conocer Japón, podríamos participar en el seminario y para aprovechar al máximo deberíamos ir a Japón al menos 6 personas. Incluso me dijo que yo debería ir también, pues era importante que ambos dojo cho de AHAN México Aikido nos presentáramos para manifestar nuestro reconocimiento y felicitación a este gran maestro de aikido.  Esta noticia nos causó gran emoción, sin embargo francamente como familia nos complicaba bastante, pues cubrir un viaje de este tipo para nosotros dos era realmente muy difícil. No obstante, sabíamos que debíamos hacer todo lo posible y que sería mucho mejor para nosotros compartir este viaje como pareja.

Al final con muchos esfuerzos pudimos lograrlo y después de varios ajustes con los alumnos interesados, nos reunimos  8 personas en total. Poco antes de comenzar esta aventura, supe que además de Homma Kancho, 4 estudiantes de Nippon Kan también irían con nosotros y entonces fuimos un total de 13 personas.

El viaje como era de suponerse, fue una gran experiencia y platicando después con la sensei Rocío, me dijo que fue mucho más de lo que ella se imaginaba. A continuación describo algo de lo que pudimos vivir:

comenzando la travesia
Comienza la travesía



Dejando un templo para ir a otro.

Sake de varias provincias

Shinkansen
El famoso Shinkansen (Tren bala)

un kami
Uno de los Kami (dioses),
resguardando la entrada

hermosos tallados en madera pintada
todos

Foto de Homma Kancho

de nuevo en Nikko
Bajando del templo Kiyomizu

Homma Kancho llegó el 19 de septiembre por la tarde y nosotros debido a un retraso de la aerolínea llegamos el mismo día pero por la noche.  Ese día nos recibió el Sr. Chrys Kikushi, un miembro de Nippon Kan en Japón y gracias a la ayuda de Emily Sensei quien ya había reservando boletos de tren, hospedaje y muchas cosas más, fue que el Sr. Kikushi terminó de comprarnos nuestros pases de tren con todos los boletos necesarios para ir a  los diferentes lugares que visitaríamos y nos llevó al hotel donde nos esperaban Homma sensei y los demás compañeros de Nippon Kan. Aún cuando llegamos bastante noche, después de instalarnos Homma Kancho quiso darnos la bienvenida a Japón y nos llevó a nuestra primera cena, él quería también enseñarnos algunas cosas de cómo dirigirnos en nuestro viaje, darnos valiosos consejos y de todos los cuidados que debíamos tener en Japón.

katanas
Katanas al por mayor
con los consejeros
Con los consejeros AHAN Mexico en Nikko

katana con linaje
Katana de la real con una gran historia
samurai a caballo
Estatua de Kusunoki Masashige
contentos
Ánimo a la mitad del viaje
el punte de Nikko
El puente de Nikko
pintura de la época
Un libro antigüo invaluable

todos juntos
biombo antíguo
Bella pintura en un biombo

Cenamos en un ambiente relajado pero con ricos platillos, tomamos un poco de cerveza y sake para brindar por nuestra llegada y después por fin fuimos al hotel a descansar. Nos esperaban días bastante largos, llevábamos más de 20 horas de travesía y había que adaptarse además al cambio de horario.

Al siguiente día después del desayuno estilo japonés donde conocimos y saludamos a los demás compañeros de viaje de Nippon Kan, todos estábamos listos y nos dirigimos al metro en la estación de Ueno. A partir de aquí cada día fue una enorme experiencia, aprovechábamos todos los días, desde muy temprano hasta altas horas de la noche. Homma Kancho no escatimó en nada a fin de que nosotros pudiéramos conocer lo más posible, íbamos de un museo a otro, de un palacio a otro,  a veces en metro, otras en taxi o en el tren bala y otras caminando buenas distancias. Fácilmente pudimos darnos cuenta que con un guía normal como lo habíamos pensado en algún momento antes de hacer este viaje, hubiésemos podido visitar 1 o 2 lugares cada día, pero con Homma Kancho se multiplicaba todo a 3 y hasta 5 lugares por día. Como una característica de vida de Homma Kancho, no había tiempo que perder, no había espacios para no aprovechar, así que cada uno tuvo que poner a prueba su condición física y estar alerta en todo momento para no perderse o equivocar el camino.

Todos estuvimos haciendo aikido a un nivel de concentración, atención y aprendizaje. Incluso el clima de Japón en ocasiones nos trató bastante fuerte, pero todos sabíamos que este viaje no era un viaje de placer, sino de enseñanza. Un viaje para aumentar nuestros conocimientos de la cultura nipona, para comprender mejor el aikido y su relación con tantas tradiciones en Japón. Fuimos realmente muy afortunados de tener a alguien como Homma sensei para guiarnos y enseñarnos en este viaje.

La realeza
La realeza
camino
Traslado del señor shogun
familia común
En típico hogar

a todo lo largo
Homma Kancho explicándonos en el templo de Sangusanjendo. Dentro vimos 1000 estatuas

las flechas no llegaban todas a su destino
No todas las flechas llegaban a su destino
para el kyudo
Aquí libró su última batalla Miyamoto Musashi
the great bell
La gran campana del templo Jyokouji o Todaiji en la Ciudad de Ito en Nara


on track
De bajada es mucho más fácil
and so was all the way
¡ Y así fue todo el camino !

De la forma anterior visitamos museos, casas, templos, palacios, calles famosas, restaurantes tradicionales, mercados, comercios, etc., nos hospedamos en tres distintos hoteles y pudimos sentir  de todos estos lugares, el shodo, el kyudo, el Sumo, el Kendo, el ikebana, el Cha no yu, el No y muchas otras expresiones niponas que sólo estando en Japón se pueden apreciar en su máxima forma. Los samurái, geishas, sumotori y budokas se sentían en el aire, combinados con la gente siempre cortés y amable de Japón y su gran modernidad y avances tecnológicos, y las lecciones de Homma Kancho en todo momento, completaban la experiencia.

Con Kobayashi Shihan
Con Kobayashi Shihan
llegando al gran seminario

Llegando al gran seminario
Whit Yoon Sensei
Con nuestro amigo Yoon sensei

Los lugares donde estuvimos principalmente fueron Tokyo, Nikko, Asakusa y Kyoto, durmiendo en varias ocasiones en habitaciones estilo japonés en el Hotel New Izu, comiendo o cenando de la misma forma. Los otros dos hoteles fueron el Rihga Royal Hotel en Kyoto y el Hotel Nikko en Narita.

Afortunadamente para varios, Homma Kancho también cuidó que no sufriéramos demasiado, se preocupó porque también tuviéramos  ciertas comodidades occidentales, como asientos y baños y por lo menos una comida estilo occidental en todo el viaje.

Yo constantemente observaba a nuestros alumnos y pude apreciar que en varios momentos a ellos se les complicaba de verdad la adaptación y que sólo aplicándo las enseñanzas aprendidas en clases de aikido, podían comprenderse diferentes situaciones presentadas, así que tuvieron que sufrir la tardanza y el proceso para entenderlas.

Como era de esperarse, las experiencias y prácticas de aikido fueron también muy buenas, desde el hecho de entrar por ejemplo a una universidad descalzándose desde el principio para permitirnos el acceso para llegar al gimnasio o lugar que harían las veces de dojo, hasta presenciar en los vestidores cómo trataban al Sensei Kobayashi sus alumnos, secando su cuerpo y ayudándole en todo momento. O que decir de la reunión en un pequeño restaurante estilo japonés al final de una de las prácticas y por supuesto la fiesta principal en honor del 40 aniversario del Sensei en el Gran Palace Hotel.  Fue un honor pasar a felicitar a Kobayashi shihan y estar al lado de varios importantes maestros en el mundo del aikido.

In the party
En la fiesta del 40 aniversario de Kobayahi Shihan

Tres grandes líderes en Aikido

En el seminario tuvimos la oportunidad de encontrarnos con Yoon Sensei de la Federación de Aikido de Corea, quien gracias también a Homma Kancho nos había visitado en México en el año 2007 y se convirtió en un gran amigo. Y por supuesto el Doshu actual del Aikido Moriteru Ueshiba también impartió su enseñanza en este seminario y su hijo y próximo heredero del aikido Misuteru Ueshiba, pasó varias veces con su padre para servir de uke.



Un hermoso seminario


40 Aniversario Kobayashi Shihan

Hubo realmente muchos practicantes de aikido en el seminario, tanto de Japón como de muchas otras partes del mundo, pero una característica que todos teníamos, era la cortesía, el respeto y la amabilidad tanto dentro como fuera del tatami. Todos aprendiendo, todos compartiendo, yo he tenido la oportunidad de participar en muchos seminarios en distintos países, de diferentes estilos, organizaciones y maestros de aikido y cada vez que participo en otro seminario, ya sea pequeño o tan grande como este lo fue, no deja dejo de emocionarme y llenarme de tanta energía que circula a través de los participantes. Una energía positiva, clara, amigable, nada comparable con la que circula en torneos o campeonatos internacionales de otras artes marciales, a los cuales varias veces en mi carrera en el Budo me presté a asistir. Veo muy lejana esa época y me siento muy contento de haber cambiado temprano y elegir el aikido como forma de vida.   Aún cuando como dije en un principio de este relato, ya había tenido la oportunidad de viajar a Japón recibiendo varias clases de aikido con diferentes maestros japoneses, este fue mi primer gran seminario de aikido en Japón y la experiencia fue  única.

una imagen de cerca
Al centro Kobayashi Shihan, a sus lados el Doshu y el siguiente heredero, atrás a la derecha Rocío y yo

El Doshu
El actual doshu con su hijo Misuteru Ueshiba
the seminar in full

El seminario en pleno

Después del seminario continuamos nuestra travesía y fuimos a Kyoto donde estuvimos dos días más conociendo los templos de esta antígua ciudad y anterior capital de Japón. Después partimos a Narita en Tokyo y nos hospedándonos otros dos días como dije en el Hotel Nikko de esta gran ciudad. Aquí, el día en que llegamos y después de llevarnos a conocer los centros históricos en Narita, Homma Kancho nos despidió por la noche con un gran cena, más bien fueron dos, en las que continuamos aprendiendo de muchas costumbres niponas.

Siento que podría seguir y seguir hablando de este viaje, fueron muchas experiencias fascinantes que resultaría imposible relatar en algunas páginas y como éste sólo pretende ser un reporte y por más que cuente nunca podrá compararse obviamente con la vivencia, yo término exhortando a todos los que se dedican al aikido, ya sea como practicantes o instructores, a que viajen, conozcan Japón, sientan su aire, su agua, su gente y su magia.

We
Rocio and yo en las alturas del Templo de madera
de Otowasan Kiyomizudera, si saltamos se nos cumple el deseo de la leyenda.

Gold Palace
Templo del Rokuon-ji,
Pabellón dorado de Kyoto

Homma Kancho
Homma Kancho cruza el puente del del Templo

Tal vez para Homma Kancho u otros grandes maestros japoneses de aikido que viajan constantemente a su país de origen en varias ocasiones al año, tal vez para visitar a su familia o por asuntos de trabajo, no sientan que es tan atractivo su país, pero para muchos de nosotros que lo vemos con ojos de aprendizaje y de admiración ante su grandeza, resulta un alimento para el espíritu.

La última noche Homma Kancho nos dejó solos, pienso que fue para que tuviéramos tiempo de reflexionar la experiencia y la oportunidad de desenvolvernos en Japón por nuestra cuenta. Cenamos y como pudimos nos dimos a entender, y nos fue muy bien. Platicamos entre nosotros y nos ubicamos todos, discutimos y lo más importante, digerimos tanto la cena como los días que estuvimos al otro lado del mundo, al otro lado de México.

Sólo me resta agradecer a todos, a Emily Sensei como siempre por su apoyo organizacional, a los compañeros de viaje de Nippon Kan que nos ayudaron en todo lo que pudieron y que al igual que nosotros se que tuvieron una experiencia inolvidable. Gracias de verdad por ser pacientes y tolerantes en varios momentos con nuestro grupo, a Marjorie, Terry, Charles, Alice and Cody. Un especial agradecimiento a Terry por su ayuda antes del viaje.

back on track
De nuevo en camino
With a friendly sumotori
Con un amigable sumotori
Japanese food

Nuestra úlitma comida en Japón

A todos los alumnos y compañeros de viaje de México que hicieron tan gran esfuerzo por acompañarnos, se que para algunos fue como un sueño hecho realidad, al Sr. Carlos, Sr. Joachim, Ana Carolina, Francisco, Ma. Esther e Irene. Gracias por creer en nosotros y compartir esta aventura.  Al Sr.Kikuchi de Nippon Kan de Japón que nos ayudó tanto.  A nuestros alumnos en México, quienes una vez más se quedaron al frente de nuestros dojos para que nosotros pudiéramos hacer esta travesía, unos con menos y otros con mucho trabajo. A mi suegra María de la Cruz y mi cuñada Leonor, que nos hicieron el gran favor de ver que nuestros hijos continuaran con su vida escolar y en casa, por verles en nuestra ausencia. Sabemos que no fue nada sencillo y tanto Rocío como yo apreciamos tanto trabajo. Nuestra gratitud y reconocimiento a Patricia Cancino por su gran apoyo.


Gracias
Domo arigato goshaimasu Homma Kancho



En Gion o barrio de las gheishas, donde los nombres de las calles están en el piso.

occidental food
Sólo una comida occidental


Para finalizar gracias sobre todo a Nippon Kan, AHAN Internacional por todas las facilidades que  nos dieron para hacer este viaje. A Homma Kancho, de verdad una vez más debo agradecer todo su apoyo. Han pasado 6 años desde que le conocí y no deja de ayudarnos, siempre con gran entusiasmo conduciéndonos hacía nuevos proyectos, nuevos horizontes y aventuras. Espero sinceramente que algún día, si no es a usted directamente, pueda devolver tanto trabajo y energía gastadas en mí a otras personas en el camino o por medio de loss diferentes proyectos de AHAN México y Centroamérica.

Por último, agradezco a mi compañera y esposa Rocío, por creer de nuevo que los sueños si se persiguen se pueden hacer realidad, por compartir este viaje juntos, por compartir la vida conmigo.

bit, but shopping
Poco, pero de compras
The fate of the rabbit
El conejo de la suerte
good luke
Con el señor Kikuchi, buena suerte