Uniendo esfuerzos en la mitad del mundo
Quito Ecuador, marzo 27 al 30, 2008.
Por Fernando Román Rosas

English version

Edición de Roberto Vidales

Edwin Loachamín y Milton Nasimba, practicantes de aikido en Ecuador desde hace unos 5 años, me escribieron en el mes de enero de 2008 pidiéndome consejo y apoyo para abrir un dojo en su país. Comenzaron diciéndome que en Ecuador el aikido lleva ya más de 20 años de existencia con diferentes maestros y dojo, sin embargo sienten que no se ha desarrollado lo suficiente. Me comentaban: “Nosotros pensamos que esto ha sucedido por diversas razones, una de ellas es que, a pesar de tantos esfuerzos, no se ha podido ofrecer una alternativa que esté acorde con las necesidades reales de los aikidokas ecuatorianos y de la comunidad que ha llegado a interesarse en practicar aikido”.

Por ejemplo, en la mayoría de los dojo existentes las cuotas son demasiado elevadas, por lo que tarde o temprano hay bajas y muchos interesados ni siquiera pueden comenzar. Otra razón es que entre los mismos estudiantes de los distintos dojo se van creando grupos simpatizantes de diferentes líneas o maestros de aikido, entonces rompen relaciones y nacen así otros grupos pequeños que tienen muy pocas oportunidades de crecimiento. Al repetirse de nuevo el proceso cuando estos grupos apenas comienzan, entonces varios grupos se disuelven pronto. Otra de las razones es que cuando se intenta ofrecer ayuda para el crecimiento de algún grupo de aikido ya existente, por ejemplo, con apoyo en organización y experiencias aplicadas en otras áreas, las ideas de algunos maestros llegan a ser muy cerradas e incluso arbitrarias. Pensamos que sucede esto tal vez por miedo a perder el control o autoridad en su dojo o simplemente por falta de un auténtico interés en el crecimiento del aikido en Ecuador.

En forma resumida, estas fueron las ideas que llevaron a Edwin y a Milton —después de haber agotado todas las posibilidades existentes en su país—, a hacer contacto conmigo solicitándome una guía distinta y el apoyo para abrir un grupo que ofreciera una alternativa que pudiera cumplir con sus necesidades.

Comenzando el Seminario
Comenzando el seminario.

Con esta situación en puerta y antes de iniciar una relación, así como de ofrecerles el apoyo solicitado, les explique que realmente según lo que yo he podido apreciar en diferentes países, la situación que me exponían se presenta con más frecuencia de lo que ellos pudieran pensar, pero que no se debía culpar a nadie. Todos los seres humanos deben actuar de acuerdo con sus sentimientos y proyectos de vida y no podemos obligar a nadie a continuar o apoyar algo que no se quiere, en muchas ocasiones y por diferentes motivos, los estudiantes se van de un dojo, para luego de cierto tiempo regresar o iniciar una relación distinta con su dojo matriz. Les conté cómo en mi propio dojo y en muchos otros que he conocido, aunque con ciertas diferencias, ha sucedido invariablemente la misma situación.

Sin embargo, les dije también que si en realidad deseaban y estaban dispuestos a trabajar por el desarrollo del aikido en su propio país, podíamos unir esfuerzos y experiencias y juntos crear y ofrecer la alternativa que ellos estaban buscando. Les aconsejé que debían dar pasos firmes y comenzar desde el principio de una manera abierta y con ideas claras. Además les dije que si pensaban en formar un grupo de aikido que fuera cerrado, es decir, sin apertura a los demás grupos y organizaciones existentes, o sólo a ciertos grupos o círculos sociales, entonces no podía ayudarles, ya que la idea de AHAN y la mía propia, era que el aikido no era de nadie en particular, sino como su fundador lo había expresado en algún momento de su vida, era para toda la humanidad. Que si no comenzaban desde el principio en forma abierta, sin querer podría suceder con su propio grupo lo que ellos mismos me contaban ha estado sucediendo en su país con otros grupos de aikido, entonces no llegaríamos muy lejos y sólo seríamos de nuevo parte del proceso, y sobre todo, no podríamos aportar nada relevante.


Les dije cómo funcionaba la organización AHAN, que debían trabajar por lo menos un año y debían comprometerse en algún proyecto con fines humanitarios donde pudieran ayudar a su comunidad en forma periódica y a largo plazo.
Con esta aclaración y acordando hacer lo necesario para aprender a trabajar y desarrollar el aikido de acuerdo con los principios de AHAN, planeamos comenzar para principios del mes de marzo, con un curso o seminario de aikido de 3 días en Quito Ecuador. Sin embargo por un problema personal, no pudimos llevarlo a cabo en la fecha acordada.

El seminario se realizó del 28 al 30 de marzo de 2008 con un total de 10 horas de práctica. Para este curso se invitó a los diferentes grupos de aikido de Ecuador y gente interesada. Como era de esperarse —de acuerdo con información de Milton y Edwin—, los estudiantes de algunos grupos aunque se enteraron, no pudieron acudir al seminario, ya que sus maestros les pidieron que no lo hicieran. No obstante, otros grupos con una mentalidad acorde con las ideas de un aikido abierto y sin prejuicios, si se permitieron participar y logramos crear entre todos un ambiente fraternal, con prácticas de aikido muy animadas y con gran armonía dentro y fuera del tatami.


Explicando Age ate
Explicando age ate
.

Este evento tuvo varios objetivos: además de ser un seminario abierto, se organizó también como un curso introductorio para quienes nunca habían practicado aikido. Se optó por una cuota de participación muy módica (20 USD), según me explicaron, sin precedentes en Ecuador. Además se realizó en el mismo lugar donde Edwin y Milton recién habían abierto su dojo en el mes de febrero de 2008 y al cual nombraron Katana Dojo. Éste se encuentra dentro de la Asociación Cristiana de Jóvenes (ACJ), filial Quito, ya que la idea que ellos tienen es la poder realizar ayuda humanitaria al mismo tiempo que practicar aikido y desarrollar así una colaboración con esta institución al impartir la enseñanza de O´Sensei sin ningún costo, a jóvenes que provienen de familias de escasos recursos y que pertenecen a esta noble institución. De esta forma, podrán los jóvenes recibir la guía tan necesaria en esta difícil etapa de su vida y junto con muchas otras actividades, el aikido resultará de gran ayuda.

Así también, hubo algunos participantes practicantes de otras artes marciales, quienes se desenvolvieron con gran interés en aprender y mantuvieron un buen espíritu durante todo el seminario.

Por mi parte y con la intención de ayudar en el comienzo de este nuevo dojo en Ecuador, no solicité ninguna cuota por la enseñanza, e incluso tuve la oportunidad de cubrir mis gastos de transporte aéreo. Mi retribución fue la oportunidad de compartir con todos los participantes y enriquecerme de su ánimo y buena energía. Durante los periodos de descanso y comidas, pudimos platicar sobre el aikido a nivel mundial, los estudiantes me hacían preguntas sobre cómo podrían ellos practicar aikido y no caer en situaciones de políticas de las cuales decían estar cansados y opinaban han afectado la hermandad entre los diferentes grupos de aikido en Ecuador. Realmente estaban muy interesados en poder llegar a mantener buenas relaciones con todos los grupos de practicantes de aikido en su país, tanto ahora como en el futuro, y me explicaban que muchas veces sentían que esta problemática venía desde las cabezas o líderes mundiales de las diferentes líneas de aikido, me hacían saber de su sentimiento de tristeza y muchas veces de impotencia, al no entender porqué sucedía todo esto en un arte como el aikido, el cual proclama unión, amistad, desarrollo y paz entre todos los seres humanos.

TECNICA CON BOKKEN
Relacionando las técnicas a manos libres con bokken.

Para responder a lo anterior, les dije que aún cuando sabía que existían varios intereses por los cuales podrían darse estas situaciones y muchas otras, que todo realmente dependía de ellos mismos. La pregunta era; ¿qué tanto estás tú dispuesto a avanzar en aikido y dejarte influenciar por un grupo o por alguien en particular y de una u otra manera, al grado tal de no permitirte compartir en el futuro con otros grupos de aikido?

Les expliqué cómo a veces les sucede esto a muchos practicantes de diferentes grupos, porque piensan que pueden perder la posibilidad de un grado o nivel en aikido. En otras ocasiones incluso, a aquellos que ya están en un nivel un poco más avanzado y han llegado a ser considerados por sus maestros líderes, otorgándoles cierto poder o control de su dojo o algún puesto en la organización en la que se encuentran, entonces deciden hacer sólo lo que sus maestros les indican o autorizan, ya que obviamente no queren perder esta distinción ganada y es así que no se permiten nada que pudiera ir en contra de los que sus maestros les dicen deben hacer.

Les dije cómo en muchas otras ocasiones, puede suceder lo anterior sólo por costumbre, es decir, por seguir una sola forma de hacer las cosas y no atreverse a experimentar y compartir en forma distinta. Les expresé una de mis ideas de mi sentir acerca del aikido; Al ser un arte con raíces muy profundas en la cultura japonesa, donde valores como el honor, el deber y el hacer lo correcto no se prestan a discusión y cuya observancia se toma muy en cuenta para considerar un auténtico desarrollo del practicante y entendimiento del aikido. Como pueden llegar en la actualidad a confundirse todos estos conceptos y convirtiéndose en un arma muy poderosa para hacer de un ser humano solo un títere, quitándole su derecho de ser e incluso en ocasiones, hasta de pensar. Que tuvieran mucho cuidado de no dejarse caer en una situación así, con ningún grupo, maestro o líder en aikido u otro camino marcial, que el aikido debía ser realmente para el ser humano y no el ser humano para el aikido.

Para compartir y hacer aikido a la vez con diferentes grupos y líneas de aikido, les aconsejé que tal vez podrían llevar a cabo algo similar a lo que estábamos haciendo actualmente en México, continuar cada grupo con las distintas afiliaciones y compartir cuando menos una vez al año. Recién habíamos realizado en el mes de septiembre de 2007 el 1er. Encuentro Nacional de Amigos de Aikido, el cual había resultado muy positivo para todos. Así que les invité a que leyeran mi reporte del evento para darse una idea y, si querían, hacer ellos algo parecido en su país.

Para terminar, les recordé que todos los estilos y formas de aikido que existen en el mundo, realmente pertenecían en esencia a un solo aikido y si pudiéramos ser capaces a través del tiempo de mantener un espíritu abierto y de armonía, podríamos avanzar también en acuerdo con una de las ideas más importantes del fundador de este arte, "El hacer de todos los seres humanos una familia".

Seminario en Ecuador
Al final de una de las clases.

El seminario tuvo varias facetas, en ciertos momentos se consideró a los principiantes, dándoles las bases tanto teóricas como prácticas, así como un poco de historia, filosofía y fundamentos generales. También ofrecí técnicas para quienes se encontraban a en un nivel intermedio, y les solicité que se consideraran mutuamente en todo momento, que ayudaran a sus compañeros y que a la vez se preocuparan por practicar más fluido y fuerte, según con quien les tocara y estuvieran practicando. Pude además compartir mi propio método de enseñanza de aikido, el cual relaciona en forma estrecha el manejo del bokken y jo con las técnicas a manos libres. Así que con esta nueva experiencia yo me sentí feliz de estar en la mitad del mundo y poder practicar y compartir con los estudiantes de aikido ecuatorianos, en su mayoría quiteños y quiteñas —como se autonombran, debido a una situación de manejo de género que parece que toda la sociedad ecuatoriana tiene muy presente—.

El último día —el domingo 28— y dentro del mismo seminario, contesté al final varias preguntas, tanto de técnica como de forma de práctica, y de aplicación a la vida cotidiana. Todos terminamos muy contentos, ellos con la promesa de participar en el futuro en próximos seminarios organizados por Katana Dojo y yo con la de responder a sus invitaciones a seminarios sin importar el grupo, estilo o afiliación que organizara. Al terminar me pidieron que entregara a cada uno de los participantes sus diplomas correspondientes y después de cambiarnos y de ir a un lugar cercano para compartir con varios de los estudiantes una última comida, nos abrazamos y nos despedimos. Edwin y Milton, junto con sus familias, me llevaron al aeropuerto para tomar mi vuelo de regreso a México con escalas en Perú y Costa Rica.

Quiero agradecer a todos en este seminario, por permitirme compartir, por su entusiasmo y actitud, y aunque no fueron muchos los participantes, si sentí que fue mucha la entrega, energía y su deseo de aprender. Mis más sinceras gracias a Milton y Edwin por la magnifica organización y también a todos los familiares y amigos que en varios momentos estuvieron viendo el seminario y que de alguna manera compartieron con nosotros. Varios de ellos agradecidos me dijeron que estarían iniciándose pronto en aikido, pues este seminario les había cambiado la idea que tenían acerca de este arte. Ahora se habían dado cuenta que si podrían participar en las prácticas normales y en seminarios futuros. Yo espero verlos sinceramente dentro del tatami practicando, y estaré gustoso de volver el año próximo, o antes si es posible, a... la mitad del mundo.

Para todos aquellos interesados en practicar aikido en Ecuador con fines de ayuda humanitaria, a practicantes de aikido de otros dojo en Ecuador y de otros países, les invito a visitar a Milton y Edwin en su dojo, ya sea para practicar o solo para conocer y compartir www.katanadojo.com